Platón y Aristóteles como pilares epistemológicos de la musicoterapia basada en la evidencia
DOI:
https://doi.org/10.59028/misostenido.2025.07Resumen
La musicoterapia ha evolucionado hacia un paradigma basado en la evidencia, pero sus métodos científicos se sustentan en raíces filosóficas que se remontan a Pitágoras, Platón y Aristóteles. Pitágoras exploró la armonía musical a través de proporciones matemáticas, conectando la experiencia sensorial con el orden cósmico. Esta visión empírica sentó las bases para enfoques científicos que combinan observación y abstracción. Platón, por su parte, propuso que el conocimiento verdadero (episteme) se encuentra en las Ideas, trascendiendo la percepción sensorial. Este enfoque resuena en la investigación cualitativa y fenomenológica de la musicoterapia, donde se busca desentrañar significados profundos a través de métodos como entrevistas o microanálisis musical. En este proceso, el terapeuta, inspirado en la mayéutica socrática, guía al paciente para que revele su propia comprensión de la experiencia musical, iluminando el “por qué” y el “cómo” de los procesos terapéuticos.
Aristóteles, en cambio, fundamentó el conocimiento en la observación sistemática y el análisis lógico de lo concreto, un legado que se refleja en los diseños cuantitativos actuales, como ensayos controlados aleatorizados, revisiones sistemáticas y meta-análisis. Estos métodos miden efectos concretos, como la reducción de la ansiedad o la frecuencia cardíaca, legitimando la musicoterapia ante la comunidad sanitaria. Ambos enfoques, el platónico y el aristotélico, son complementarios: la investigación cualitativa aporta profundidad a los significados subjetivos, mientras que la cuantitativa ofrece solidez empírica. La musicoterapia avanza cuando estos enfoques convergen, integrando narrativas cualitativas con datos cuantitativos verificables.